69.
MEGAN
Cuando abro los ojos, la habitación está completamente iluminada.
Me incorporo despacio, todavía sintiendo el agradable peso del descanso sobre mi cuerpo. Hacía mucho tiempo que no dormía tantas horas seguidas. Quizá el cansancio acumulado terminó por pasarme factura o quizá, simplemente, después de tantos días de tensión mi mente necesitaba detenerse un momento.
Miro el reloj de la mesita de noche.
Es mucho más tarde de lo que imaginaba.
Sonrío para mí misma.
No recuerdo la última vez qu