Luna de miel
Después de la boda perfecta en la sierra, Fernando y Valeria rechazaron la idea de una luna de miel convencional. Nada de resorts de lujo con todo incluido ni destinos masificados. Eligieron algo que fuera solo suyo: dos semanas en una pequeña villa privada en la costa de Menorca, la misma isla que los había acogido durante su escape meses atrás. Era la misma casita blanca frente al mar, pero esta vez reservada en exclusiva, con un servicio discreto que solo aparecía para dejar la compra antes d