Mundo ficciónIniciar sesiónEl fuego comenzó poco después de la filtración.
Un incendio controlado, elegante, simbólico. La villa Rossi ardía como si cada ladrillo gritara un nombre maldito, un pecado enterrado. Desde lo alto del acantilado, Laura observaba las llamas sin pestañear. No había llamado a los bomberos. No pensaba salvar ruinas que solo contenían fantasmas. Su pasado, al fin, comenzaba a morir. Pero la paz fue efímera.






