Luca
Valeria estaba frente a mí, pequeña e indefensa, pero había algo en su mirada que me desafiaba. La mayoría de las personas que se encontraban en mi presencia no se atrevían a mantenerme la mirada, pero ella lo hacía, aunque su temblor en las manos la traicionara. Ese contraste era lo que más me intrigaba: su valentía y su vulnerabilidad, coexistiendo en una batalla constante.
—¿Protegerme? —repitió, con su voz llena de incredulidad. —¿Protegerme de qué?
Caminé lentamente hacia la mesa cerc