Mantuve aquella carta conmigo durante todo el día, observando con recelo la firma del jefe Napoli, me causaba indignación que, en vez de utilizar su nombre, colocase una especie de seudónimo para generar más intriga a sus enemigos. Pues era claro que eso hacía, solo buscaba provocar una especie de psicoterror para mantener al margen y precavidos a los ajenos a él y su entorno, siendo evidente que aquello le producía una gran fuente de diversión.
Y se trataba de aquel mismo hecho el motivo por e