Me sentía como un cadáver andante luego de perder a mi nonna, aunque ella no era la única que había perdido, también Franco había muerto a manos de Alessandro. Incluso uno de los perros que Alessandro adoptó había muerto.
No podía creerme que Franco ya no estaba en mi mundo, que mi primer amor se había ido a quién sabía dónde por manos del que ahora me tenía enamorada. Era una locura, no sabía cómo sentirme, eran tantos sentimientos que no podía lidiar con todos ellos. Solo me encargaba de llor