Flor Pérez
Estábamos a punto de ir a dormir, cuando alguien llamó a la puerta. El vigilante de la entrada le avisó a Matías y este se sorprendió de escuchar el nombre de quien estaba fuera de la casa.
El hombre estaba ahí y no planeaba irse en breve, por lo que, sin más que hacer, Matías tuvo que aceptar la visita y de paso ir a despertarme.
- ¡Tere, hermana, tenemos visitas…!
- ¿A esta hora? ¿Quién puede ser?
- ¿Estoy seguro de que no va a adivinar?
- No, pues la verdad es que no…
- Es el señor