- Sí, dígame… -dice una mujer de mediana edad.
- Oiga… Me dice que usted puede darme informes sobre el invernadero de los Pérez…
- ¡Oh, sí! Dígame… ¿Le interesa?
- Sí, pero quisiera ver al dueño… -digo queriendo saber quién ha hecho mal uso de la propiedad.
- ¡Uy, joven, eso no se va a poder! El dueño solo me dejó una tarjeta y me dijo que si aparecía algún comprador serio, lo contaría, de menos no.
- ¿Puedo saber cómo se llama el dueño? - preguntó queriendo indagar más al respecto.
- Mmm… no de