El silencio en la habitación era abrumador.
Era denso.
Irrespirable.
Lucas no podía apartar la vista de Daniel.
Pero ya no lo miraba de la misma manera.
Algo había cambiado.
No.
Siempre había habido algo diferente, y él no se había dado cuenta.
“Nunca te fuiste,” murmuró Lucas en voz baja.
Daniel esbozó una leve sonrisa.
“No del todo.”
Valeria dio un paso atrás.
“Esto no puede ser real.”
Sofía no dijo nada, pero sus ojos estaban fijos en él, como si una pieza que había estado fuera de lugar dur