El silencio en la mesa se volvió irritante.
La música del club continuaba, las luces seguían girando y la gente no dejaba de reír... Pero para ellos, el tiempo parecía haberse detenido en un momento cargado de tensión y peligro.
Lucas no apartaba la mirada de Sofía.
—Termina lo que empezaste —dijo con voz firme.
Sofía lo sostuvo con calma.
—Ya lo hice.
—No.
Lucas dio un paso más cerca de la mesa.
—Dijiste que uno de nosotros sabía lo que iba a pasar.
Hizo una pausa.
—Dime quién.
Valeria percibi