La noche se había asentado sobre la ciudad con una quietud casi engañosa, cubriendo las calles con un silencio que parecía prometer descanso. Sin embargo, dentro del apartamento de Lucas y Valeria, la calma tenía algo frágil, como si estuviera sostenida por un equilibrio delicado.
En la habitación contigua, el niño dormía profundamente en su cuna, respirando con esa serenidad absoluta que solo pertenece a quienes aún no conocen el peso de las preocupaciones del mundo adulto. Ajeno a todo, perma