Como todas las mañanas, Pedro se levanta de la cama, se toma una ducha, se pone ropa cómoda, ya que hoy saldría a dar una vuelta con Lucy, y se dirige a la habitación de su amiga. Seguramente la pícara de Lucy debe haber pasado la noche con Jerónimo, ya que habían hecho las paces, algo que lo puso muy contento. Su amiga se merece eso y mucho más, ser feliz el poco tiempo que le queda de vida.
Pedro se acerca a la puerta de la habitación de Lucy, golpea varias veces sin tener respuesta. Toma su