Jerónimo y los papás de Lucy se dirigen al hospital a verla. Cuando llegan, se encuentran con Daniel, que los llama al consultorio para hablar sobre la salud de su hija.
—Hola, señores Anderson. Supongo que Jerónimo ha hablado con ustedes.
—Sí, doctor. Usted es amigo de mi hija, ¿no? —pregunta el señor Anderson.
—Sí, señor. Soy Daniel Santa Cruz, médico y amigo de Lucy. Durante años la acompañé en sus viajes.
—Gracias por haber cuidado de nuestra hija, doctor.
—No tiene que agradecerme. Aprecio