Hyeon
Cuando por fin conseguimos volver al salón, descubro que son casi las seis de la mañana y no queda casi nadie.
El tiempo pasa volando cuando lo pasas bien…
Dentro de unas horas tengo que coger un avión de regreso a Corea, pero en lo único que consigo pensar es en ella.
En lo preciosa y sexy (sobre todo eso) que estaba hace unos minutos…
En su sonrisa, en la forma en que me provocaba con esa mirada traviesa y en lo fácil que ha conseguido hacerme perder el control.
Tengo que controlarme.