ADELA
—Adela... ¿por qué no te vienes a vivir conmigo?—dice el señor Kang con una expresión serena. Como si lo que estuviera diciendo tuviera todo el sentido del mundo.
Lo que me faltaba…
—No creo que sea apropiado…¿Qué pensará tu familia?— el señor Kang arquea una ceja.
Si me estuvieran escuchando mis amigas, se reirían de mi.
—No sabía que su opinión importara…—dice sin apartar la mirada de la mía. Hace un gesto con la mano para que me siente a su lado en el amplio sofá.
Obedezco con cie