VALERIA
La película fue entretenida, con sustos predecibles pero efectivos. Pero lo que la hace diferente es Samuel. Ya no es el chiquillo inquieto que recordaba. Es un hombre dulce, protector y con un humor alegre que me hace reír de verdad. Sus bromas son ingeniosas, su brazo, extendido sobre el respaldo del sofá detrás de mí, es una presencia cálida y tentadora. Cada susto de la película es una excusa para un roce, un contacto rápido de manos al agarrar el mismo cojín, una mirada cómplice co