VALERIA
Han pasado dos días desde que empecé a sentarme en la cama. Mis piernas aún tiemblan cuando intento apoyar los pies en el suelo, y los mareos aparecen cada vez que giro la cabeza demasiado rápido. Pero estoy mejor. Más fuerte. Más cerca de volver a casa.
Samuel dijo que traería una sorpresa para mí. Salió hace una hora y aún no regresa. Es tan lindo. No imagino lo mucho que ha sufrido estos meses. Todo fue un torbellino para todos. De un momento a otro, nuestros secretos, nuestras menti