PDV de Mauricio
Por primera vez en mi vida no esperaba con ansias romper huesos e infligir otras formas de dolor. El acto solía ser mi propia sesión de terapia y me deleitaba en los gritos atormentados de los hombres que habían cometido el único error de enfurecerme. Pero mientras bajaba al sótano, para llevar a cabo un juicio largo tiempo diferido, sentía menos anticipación y entusiasmo. Mi mente estaba en otro lugar, mi cuerpo quería estar donde estaba mi mente. Pero no podía complacer la nec