*—Antonella:
Sentía el cuerpo pesado, como si estuviera hecha de plomo, y al mismo tiempo tenía la extraña sensación de estar flotando. Sus párpados temblaron antes de abrirse lentamente. Todo era borroso, pero distinguió un techo claro sobre su cabeza.
Parpadeó varias veces, tratando de enfocar. Sí, definitivamente había un techo blanco sobre ella… pero no lo reconocía.
¿Dónde estaba?
Intentó moverse, pero un peso extraño la mantenía anclada a la cama. Su cuerpo dolía en varios puntos,