*—Max:
Aún faltaban muchos pasos por dar, muchas cosas que cumplir, desafíos que enfrentar y sueños por construir… Sin embargo, en ese instante, mientras el sol comenzaba a teñir de oro suave el cielo de la tarde, Max se sentía pleno. Como si cada pieza rota en su interior hubiera encontrado su lugar. Como si todo el caos, el dolor y las dudas del pasado lo hubieran conducido exactamente hasta aquí: al primer día del resto de su vida, junto a ella.
Max alzó el mentón, el corazón palpitán