*—Max:
Al llegar al hospital, fue directo a la sala de espera de emergencias, pero nadie le dijo nada. Antonella había sido ingresada, pero él no tenía derecho a preguntar. No era su familiar. No era su guardián.
No era nada.
El hospital contactaría a sus padres.
Demonios… esto solo iba a volverse más caótico. La familia de Antonella sabría lo que pasó. Y Max… Max no tenía idea de cómo enfrentarlo.
—¡Max! —una voz femenina lo sacó de sus pensamientos.
Levantó la cabeza y vio a Camila ent