Proyecto Omega.
El aire del pasillo era denso, casi irrespirable. El silencio que los rodeaba tenía una tensión tan viva que parecía a punto de estallar. Las luces parpadeaban en intervalos irregulares, proyectando sombras quebradas sobre los rostros de Isela, Damian, Livia y Vincent. Nadie hablaba. Nadie sabía por qué estaban allí.
Había una sensación de desorden interno, una certeza muda de que algo no encajaba en sus recuerdos.
Isela miraba a los demás como si fueran piezas de un rompecabezas que ya no reco