Carrera Contra el Tiempo.
El silencio después del caos era casi insoportable.
Solo el sonido del aire reciclado llenaba la sala, mezclado con el zumbido irregular de las luces que apenas resistían. El gas blanco se había disipado, pero el olor metálico seguía en el ambiente, impregnado en la ropa, en la piel, en los recuerdos que todavía no terminaban de despertar.
Selena estaba de pie frente a ellos, con el rostro cubierto de sudor y la mirada fija en la puerta sellada. Parecía estar calculando cuánto tiempo tenían ant