Los Cobardes No Avanzan.
Leo no recordaba la última vez que había sentido algo tan parecido al fuego dentro del pecho: no miedo, ni dolor, tampoco frustración. Era rabia, pura, cruda, destilada.
La clase de rabia que te tiembla en los dedos aunque intentes disimularla. Que te afila la voz hasta volverla un arma.
Porque estaba viendo el informe frente a él, flotando sobre la mesa holográfica.
Livia.
Conversión Finalizada.
Asignación prioritaria: capturar a Isela.
Tuvo que parpadear. No podía estar leyendo bien.
Livia.
L