Los Cimientos del Consejo.
El Consejo no nació de un solo hombre ni de un solo ideal. Nació del miedo, de la ambición y de una necesidad absoluta de control.
Tras el colapso de las corporaciones biotecnológicas independientes, un grupo de familias influyentes decidió crear un organismo que regulara y supervisara todos los experimentos relacionados con la manipulación cognitiva, la mejora genética y la ingeniería emocional.
Los primeros años fueron caóticos. Las discusiones se prolongaban durante días, a veces semanas, en