La Sala Cerrada.
La sala no figura en ningún plano oficial.
No tiene nombre, ni código, ni acceso digital. No responde a la red Alfa ni a ningún sistema de respaldo.
Es una anomalía deliberada, construida antes de que el Consejo aprendiera a confiar en implantes, pulsos emocionales y vigilancia constante.
Una habitación pensada para lo único que el sistema nunca logró domesticar del todo: la traición humana.
Las paredes son de un material opaco, sin brillo, sin reflejo. Absorben la luz en lugar de devolverla.
N