Intentar Recordar.
El pasillo era un laberinto de sombras y destellos intermitentes. Cada cable colgante, cada puerta rota, cada charco de líquido metálico brillaba tenuemente bajo la luz azul que escapaba de los sistemas dañados.
Isela avanzaba con pasos medidos, tratando de no tropezar, mientras su mente aún luchaba con fragmentos de recuerdos que no podía descifrar. La voz del Consejo seguía resonando en su cabeza, como un eco imposible de silenciar: “No olvides, 02…”
Vincent caminaba a su lado, sus sentidos e