Mundo ficciónIniciar sesiónÁlvaro estuvo hospitalizado el resto del sábado, domingo y lunes. Abrió los ojos, después de permanecer sedado casi todo el fin de semana sintiendo una sensación extraña, movió la cabeza de un lado a otro.
—Tranquilo. —Alondra susurró acariciando su mejilla.
Álvaro la observó extraño «¿Por qué lo miraba con los ojos llorosos?, se cuestionó. Lucía ojerosa y agotada. Entonces un vago recuerdo llegó a él. «Amanda acercándose a él, susurrándole algo a
¿Hasta donde será capaz de llegar Amanda? Saludos cordiales.







