Mientras la paz reinaba en la mansión envuelta por la nieve, a miles de kilómetros de distancia, en la capital financiera de Suiza, una reunión reservada tenía lugar en el último piso de un exclusivo edificio corporativo. El espacio, dominado por paneles de madera oscura y ventanales que daban hacia el lago de Zúrich, albergaba a los miembros del consejo de administración de Vanguard Global Holding, la firma de inversión offshore que durante más de dos décadas había servido como el principal ve