La oscuridad no desapareció de inmediato.
Al principio solo existieron fragmentos: ruido de agua, metal crujiendo en algún lugar lejano, una presión insoportable en el pecho y la sensación de haber sido arrastrada desde muy hondo hasta una superficie que todavía no terminaba de reconocer. Clary intentó moverse, pero el cuerpo no le respondió como suyo. Le dolía la cabeza. Le dolía el costado. Le dolía hasta la respiración.
Después sintió la cama.
Un colchón blando. Sábanas secas. Calor.
Abrió l