Jack
No fue una decisión repentina.
Eso sería más fácil de explicar.
No me desperté una mañana convertido en otro hombre ni me miré al espejo y sentí una iluminación ridícula. Fue más lento. Más incómodo. Más real.
Empezó el día anterior, en el escaparate de la boutique.
Clary estaba de pie frente al espejo con aquel vestido azul profundo, y yo la miraba como un idiota mientras fingía seguir siendo dueño de mí mismo. Pero en el reflejo no solo la vi a ella.
Me vi a mí.
A su lado.
Cabello demasi