33. Recuerdos que duelen - 2 (Tiempo antes de la huida de Milena)
Observándola en su plena huida era tanto mi preocupación por ella en aquel instante, que salí a toda prisa rumbo al pasillo.
— ¡Milena! — volví a gritar con la esperanza de que aquella fuera capaz de darme la cara, pero tal como sucedió hacía un momento atrás, recta y sin voltear continuó.
— ¿Cuál será él mal que estoy pagando? — cuestione al viento pensando de que aquel podía llegar a darme una respuesta en cuanto a aquello, pero no, la realidad era de que yo muy bien conocía cual era la re