47. La locura de Em
Las constantes insinuaciones que Emely le hacía a Alexander la hacían ver tan descarada que era difícil para mí asociarla a la chica tan noble que por años conocí, aquella con el corazón tan dulce que acogí y considere ser parte de mi familia y que ahora de la nada literalmente se encontraba colocándose como parte de alguna subasta vendiéndose al mejor postor.
Molesta me puse de pie, yo no estaba dispuesta a ver toda aquella escena que aquellos dos quisieran montar pensando que Alexander sería