29. Las palabras de Milena
Cuando finalmente nos habíamos quedado completamente solos me atreví a tomar la palabra ante ella algo alterado.
— ¿Qué haces Milena? Como puedes echarte la culpa así, si yo fui el responsable, a mi es que deberían de reñirme, no a ti.
— Por favor cálmate Alexander, solo quería ayudarte.
— Pero no lo entiendes, no merecerías eso y es lo que me duele, porque me defendiste, esto no debió de ser así.
— Si te entiendo pero, te lo debía y por cierto gracias por cuidarme.
Milena no muy b