Giacomo se llevó las pastillas para el dolor a la boca y bebió un sorbo de agua. Era el último día del tratamiento. Los mareos habían desaparecido por completo, al igual que el dolor de cabeza.
Se inclinó hacia adelante para dejar el vaso sobre la mesa de café y luego volvió a recostarse en el sofá, con la mirada fija en Adriano y Sebastian. Los había citado el día anterior, tras su encuentro con Arianna y mientras Carmine tomaba una siesta, para ponerlos al tanto de lo sucedido.
Aún no había de