—¿Cuánto tiempo más? —preguntó Carmine.
La expresión del médico apagó cualquier atisbo de esperanza de que finalmente tuviera buenas noticias tras dos semanas de incertidumbre.
—No podemos saberlo con exactitud.
Carmine apretó los labios, conteniendo la frustración.
—Eso es lo mismo que dijeron al principio... y lo mismo que me dijeron hace unos días —replicó, esforzándose por no alzar la voz.
Sabía que los médicos que los médicos habían hecho todo lo posible por Giacomo y que no había más que