En cuanto el auto se detuvo frente al edificio donde se encontraba la oficina de Giacomo, Carmine distinguió a través de las ventanas a algunas personas agrupadas frente a la entrada. El mal presentimiento que la había acompañado desde que recibió la llamada de Giacomo se hizo más fuerte.
Sebastian bajó del auto y Carmine no tardó en hacerlo también. Impulsada por una mezcla de ansiedad y urgencia se adelantó. Corrió hacia el edificio tan rápido como su estado se lo permitía. Sin embargo, no log