–Despertaste amor, pensé que seguirías durmiendo por más tiempo– Darren tenía una enorme sonrisa en los labios mientras estacionaba el auto en el jardín de la mansión– Ya llegamos a la casa –añadió con muy buen humor.
–¿Qué fue lo que ocurrió anoche?–inquirió molesto por la sospechosa alegría de su guardaespaldas y supuesto compañero.
–¿No recuerdas nada?–preguntó serio, la alarma comenzaba a sonar en su cerebro.
–Si lo recordara no te estuviera preguntando– Jules se ajustó la sábana sobre su c