[KEIRA]
Esa misma noche
Despedirme de él en la entrada del edificio fue una auténtica tortura. No quería que se fuera, pero sé que hay una realidad a la que ambos tenemos que regresar y, nos guste o no, esa realidad nos separa.
Me dejo caer de espaldas sobre la cama y el techo se convierte en un punto fijo para mis ojos, mientras mis pensamientos viajan sin control por todo lo que ocurrió durante estos días. Sentir que dependo de alguien para sentirme completa no es una sensación que me resulte agradable; al contrario, me genera pánico. Pero con Dane es distinto. Él no me anula ni me absorbe: me complementa de una manera sana, me deja ser yo misma y, al mismo tiempo, me impulsa a ser una mejor versión de mí.
Me gusta mucho sentirme así. Amo la libertad que tenemos cuando estamos juntos, la manera en que nos entendemos con solo mirarnos, sin necesidad de explicaciones.
El sonido de mi celular irrumpe mi momento de introspección. Resoplo al ver la notificación.
Mensaje de Facundo Del Ce