[KEIRA]
Esa misma noche
Despedirme de él en la entrada del edificio fue una auténtica tortura. No quería que se fuera, pero sé que hay una realidad a la que ambos tenemos que regresar y, nos guste o no, esa realidad nos separa.
Me dejo caer de espaldas sobre la cama y el techo se convierte en un punto fijo para mis ojos, mientras mis pensamientos viajan sin control por todo lo que ocurrió durante estos días. Sentir que dependo de alguien para sentirme completa no es una sensación que me resulte