.75.
—¿Mmmm?
—Tuve un sueño muy extraño.
—¿Era una pesadilla?
Alejandro le dio un beso a su omega antes de abrazarla y volver a dormir.
—Fue un sueño muy hermoso. —El alfa sonrió.— Ojalá se haga realidad muy pronto.
Olivia frunció el ceño, malhumorada.
—Ya duérmete, Alejandro.
—Sí, mi amor.
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Alejandro hizo la pedida de mano oficial de Olivia un día martes por la mañana. Tras superar pruebas realmente difíciles, al fin pudo presentarse frente al padre del omega que amaba y pedir su mano. Aunque,