.29.
—Voy a responder a tu pregunta ahora mismo.—Olivia lo besó con el alma, acariciando el rostro de su alfa y peinando su cabello azabache hacia atrás, rogando porque no fuera la última vez.—Yo te amo. Y mucho. Tienes que saberlo.
—Lo sé, solo quería escucharte decirlo. Eso me tranquiliza.—Alejandro sonrió entre besos.—Pedí tu café de siempre y un trozo de pastel de chocolate. Vas a comerlo todo, no quiero escucharte hablar de la dieta. Yo te amaré aunque estés gordita. ¿Entendido?
Olivia asintió