Capítulo 128. Efecto dominó.
Melissa iba sentada en la parte trasera del lujoso sedán, con la mirada perdida en las luces de las calles que pasaban a toda velocidad al otro lado del cristal.
Estaba absorta en sus propios planes cuando, de manera brusca, el chofer orilló el auto y apagó el motor frente a la entrada de su edificio.
—Señora, hasta hoy trabajo con usted —anunció el hombre, dándose la vuelta en su asiento con una expresión completamente estoica.
Melissa frunció el ceño, sacudida de sus pensamientos por la seque