ALESSANDRO
—¿Por qué quieres casarte conmigo? —indagó de pronto y dentro de mí me hice esa misma pregunta.
Tenía varias respuestas que no eran concretas, por lo que solo me incliné a responder lo que en principio habría sido un matrimonio con ella.
—Necesito que mi padre deje de temer… que muera en paz —respondí—. Haría cualquier cosa para evitarle esas ideas tontas… —«incluso usarte», acoté en mi cabeza.
—¿A qué le tiene miedo tu padre? —dijo Leticia, frunciendo el ceño.
Hice una mueca con los