Capítulo 88. Noche de tormenta
Olga negó con la cabeza de inmediato, aunque su voz tembló ligeramente al responder.
—No lo es —afirmó con firmeza—. Marco… es una historia que no tiene nada que ver contigo.
Irina entrecerró los ojos, su intuición le decía que su madre no estaba siendo completamente honesta.
—Entonces dime quién es mi padre.
El silencio cayó sobre la habitación, denso y opresivo.
Olga apretó los labios, bajó la mirada y exhaló un suspiro pesado.
—Eso no importa —dijo, su voz un poco más dura