Capítulo 36. Ahora todo tiene sentido
Alex se recostó en el catre, ajustando su postura con un movimiento deliberado, como si el frío que calaba sus huesos no lo afectara en absoluto. El eco de los pasos de Santiago desapareció por el corredor, pero las palabras burlonas seguían rondando su mente.
Pasó su mano por la nuca, donde la tensión empezaba a acumularse. ¿Cuánto tiempo pensaba Santiago mantenerlo allí? Y, sobre todo, ¿qué esperaba conseguir con esa demostración de poder? Alex negó con la cabeza. Sabía que la lucha que enf