Capítulo 133. La sangre marca el camino
En cuanto Alex escuchó la urgencia en la voz de Olga miró a Irina, estaban cerca de la camioneta alquilada.
Irina metió a los niños en la parte trasera y le dio las consolas de video portátil.
Alex caminó hacia el camino marítimo y paró de frente a la camioneta, aparentaba que recibía una llamada cualquiera, pero cuando Irina se acercó activó el altavoz.
—Olga, cálmate, aquí está Irina conmigo. Fíjate si alguien te sigue.
El sonido del motor de la camioneta resonaba en el fondo