Capítulo 131. Fuego cruzado
Olga salió del estudio y Richard con disimulo le hizo señas que fuera con él.
Olga lo siguió a la cocina, allí estaba Matilde, Richard se metió al condimentero que era un cuarto pequeño con acceso a un huerto que daba a la parte trasera de la casa.
Marco no entraría allí, era algo demasiado doméstico, así que estaban a salvo de que los descubriera conversando.
El olor a especias y rayos de sol hacían de este espacio algo agradable.
—Marco no debe tardar en buscarte, ahora debe estar