Capítulo 110. Expiar pecados
Irina, miró a su madre y le parecía que era otra persona.
— ¿Será posible que nada de lo que creo de mi vida es tal como lo creo? —Se preguntó Irina en voz baja y dio la espalda.
Olga pasó las manos por su cabello.
—Irina, hija mía —la llamó, Irina no se volvió, no estaba lista aun.
—Todos en mi vida me han mentido.
—No quería que te enteraras así —susurró Olga y se dejó caer derrotada en una silla de lo que sería una sala de espera de la futura clínica.
Alex estaba en silenci