Mundo ficciónIniciar sesiónConfianza
La multitud se agitó levemente cuando Renard alzó la voz para que guardaran silencio.
El siguiente en avanzar fue un joven pálido y de ojos inquietos.
- Hemos tenido problemas con los mercaderes humanos en la frontera. - dijo, su voz tensa - Nos suben los precios cuando se enteran de que somos de Nocturne. Nos llaman parásitos y dicen que vendemos sangre en lugar de monedas.
Un murmullo incómodo recorri&







