-Voy a poseerte esta noche, Lara. Voy a complacerte una y otra vez, haré que tu cuerpo arda durante horas, haré que te corras tanto tiempo que rogarás que se detenga. Cuando pienses que ya no puedes más, empezaré de nuevo, reavivaré las brasas ardientes dentro de ti. Gritarás mi nombre toda la noche. Todo esto comenzará en cuanto digas unas pocas palabras sencillas -prometió.
Ella volvió a quedarse callada. Él sonrió. No disfrutaría tanto de esto si ella se sometía tan fácilmente. Si hubiera qu